El peor amigo de las cigüeñas sigue siendo el clero. A todos les encantan estas preciosas aves, amigas de hacer sus nidos en las iglesias porque, como reza el refrán, “no hacen caso de badajos”. Pero mejor en el templo del vecino que en el propio, deben pensar los celosos presbíteros.
Estas acciones están injustificadas, pues existen alternativas para evitar los riesgos y daños que algunos nidos puedan estar causando y que, en todo caso, nada justifica eliminar absolutamente todos los nidos de la iglesia de Pescueza. Tirar los nidos está mal, pero poner pinchos para que no puedan criar está mucho peor. Ya en el transformador intentaron que no criaran poniéndole estos horrorosos paraguas sin tela. Vaya imágenes tan lamentables que he podido presenciar esta primavera, los polluelos viéndoselas para poder conseguir un solo reto: vivir. Nos podemos preparar para la primavera que viene cuando vuelvan las cigüeñas y quieran y no puedan, o quizás si, hacer los nidos. Que espectáculo vamos a ofrecer a los que nos visiten.
El nido de las cigüeñas, además de ser importante desde el punto de vista natural, era un símbolo del pueblo. Yo me sentía orgulloso de ponerlo en mi avatar de las redes sociales. La peña madridista La Pescozana lo tiene en su escudo. Y la mayoría de la gente no concibe una torre sin nido. ¿Cómo hará Azagra el cartel del festivalino del año que viene? Hemos dado un paso atrás y en los últimos años habíamos dado muchos pasos hacia adelante. Me siento triste por la imagen que damos y por la sinrazón, por la cobardía y por este tipo de acciones que dividen. En estos momentos prefiero recordar a las cigüeñas de mi huerto cómo llegaron, cómo se enamoraron y cómo iniciaron el bello proceso de la reproducción hasta que un día volaron los dos polluelos que sacaron. Las higueras cagadas sin poder coger ningún higo, las patatas sin cosecha debajo del nido, los trapos, el estiércol, … todo eso no es nada para el milagro de la vida sea posible. Soy afortunado de tener cigüeñas en mi huerto como lo es el Hotel Los Arenales de cinco estrellas con multitud de cigüeñas a las que les han posibilitado criar, por poner un ejemplo. Un lugar atractivo y de atracción, fotografiado y filmado, icono en muchas campañas de publicidad para vender Extremadura. Pescueza es un poco menos vendible porque el nido de las cigüeñas ya no está en la torre y probablemente no volverá a estar. Pero es menos vendible porque la acción humana se ha interpuesto entre la tradición , el patrimonio, las costumbres, el simbolismo, la vida, … y la cerrazón de derribar los nidos para mantener limpio el templo. Nadie se fijará en si el templo está más limpio y a todos nos resultará extraño no ver a las cigüeñas en su sitio, como han estado toda la vida.
¿Qué nos pasa? ¿Ya no es la cigüeña especie beneficiosa? ¿Se acabó la secular relación que desde antiguo mantuvimos con ella, aceptando sus nidos como una bendición del cielo? Efectivamente, se acabó. Quedan pocos agricultores y tienen pesticidas, así que no hace falta que las aves nos ayuden a limpiar el campo de plagas. Ahora somos urbanitas aunque vivamos en un pueblo pequeño, ya no hay animales beneficiosos, sólo molestos. Pero a mi me queda la duda si es que las cigüeñas molestan o que como son patrimonio divino me las cargo porque ensucian la casa de Dios. Mal ejemplo, mejor haber llamado a San Antonio.


6 comentarios:
Estoy de acuerdo con tu reflexión, espero que las cigüeñas vuelvan a anidar con o sin pinchos.
Cuando saquen a San Antón en procesión, se va a cabrear.
El Farolero ha hablado.
¿Qué dice Francisco Cerro de esto?
Es un mal ejemplo para un pueblo como Pescueza.
Como en medicina, que ha avanzado tanto que hoy día no hay nadie sano, éste animal, emblemático, también tiene su parte negativa: sus nidos pesan mucho, y las estructuras se resienten, traen culebrillas y demás, que resbalan por las paredes y tejados de donde están ubicados sus nidos, etc... ¿qué harías si lo tuvieras en tu tejado, y éste se estuviera hundiendo?... ¿te parecería igual de bonito o solucionarías el problema?...
Un saludo, Andrés. Coincidí con tu hijo en Chiclana hace unos días...
Quitar el nido sí, para los arreglos y para evitar el sobrepeso. Pero impedir que vuelvan a nidificar no. En Pescueza, el nido de la torre es un símbolo. Ha acompañado a generaciones de pescozanos durante toda su vida, está en nuestra memoria colectiva desde la infancia y deberían rectificar.
Fernando.
También los toros son un símbolo, y la bandera española, y sin embargo, están empeñados en cargarse las tradiciones, que al parecer está bien visto...
La verdad es que a perdido todo su encanto el campanario,menos mal que lo retrate a tiempo.
Saludos desde Bilbao.
toño43
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