Este tipo de caza me gusta más pues te traes multitud de trofeos a casa y las especies a las que le disparas continúan vivas. Ahora puedo vivir la emoción del acecho sin tener que hacer daño a un solo animalito. Contra todo lo que pueda parecer, la caza fotográfica es mucho más dificil que la tradicional. He visto con mis propios ojos tiros de más de cien metros, pero cuando estás trabajando con una cámara tienes que acercarte mucho más a la “presa”.
Afortunadamente los cotos de caza fotográfica no existen y puedes ir multitud de lugares cámara en ristre. Yo me alegro haber cambiado la escopeta por la cámara, aunque soy muy repetuoso con los buenos cazadores y tremendamente crítico con los escopeteros que sólo se preocupan de llenar los arcones de piezas.
Aquí os dejo una muestra de los trofeos de este fin de semana en mi album personal.
LA FOTO
Cernícalo primilla (Falco naumanni).
Sebastián Molano Robledo.
Es una fotografía dedicada a Juan Carlos Núñez y Agustín Mogena, incansables naturalistas de campo y conocedores de los Llanos de Cáceres.
